Osvaldo Bazil 1884 – 1946

Osvaldo Bazil

Osvaldo Bazil nació en la ciudad de Santo Domingo el 9 de octubre de 1884, hijo de Isidoro Bazil y Mercedes Leiva.

Escuchar sus poemas:

  • Pequeño Nocturno

Poeta, escritor y periodista. Se educó en la capital dominicana y desempeñó cargos diplomáticos en varios países de América y Europa. Se dice que fue el amor imposible de la poetisa Altagracia Saviñón.

En Cuba conoció y estableció estrecha amistad con Rubén Darío, a quien admiró profundamente. De los dominicanos que fueron discípulos y amigos de Rubén Darío, Osvaldo Bazil fue quien compartió con el ilustre poeta nicaragüense los momentos de mayor intimidad y desenfrenada bohemia. Esto le permitió convertirse en una autoridad que lo capacitaría en el futuro para emprender dos obras: la «Biografía de Rubén Darío» y «Las mujeres de Rubén Darío».

Entre los numerosos textos admirativos de Bazil hacia Darío, se encuentran sus poemas «Los cisnes de Rubén Darío», «Canto a Rubén Darío» y «Rubén Darío, muerto», publicados los dos primeros en 1907 y el último, posiblemente, en 1916, año de la muerte de Darío. A su vez, como compensación y para corresponder a tal amistad, Osvaldo Bazil recibió cálidos elogios de su maestro. «Paladín de ensueños» lo llama en una presentación a Campanas de la tarde; y si algo puede reconocerse en la poesía de Bazil es esa ensoñación, un delirio amoroso, que a veces lo deja fuera de control, debilitándole la técnica y el estilo.

Es considerado como el máximo representante del modernismo en República Dominicana. Sus primeros trabajos modernistas aparecieron en el poemario «Rosales en flor» (1906), pero el libro que realmente lo consagró dentro de dicha tendencia fue «Arcos votivos» (1907). Colaboró asiduamente con el periódico La Nación, de Buenos Aires. Muchos de sus textos poéticos fueron difundidos en la revista La Cuna de América y en otros medios de circulación nacional.

Dentro de su producción poética sobresalen las formas, becquerianas, como su «Pequeño nocturno», extraído de un poema suyo más extenso titulado «Cadencias interiores», escrito en 1908 y publicado en La Cuna de América en mayo de 1915, compuesto por siete cuartetas endecasílabas, asonantadas en romance, de las que ha extraído con increíble tacto los versos más felices, convirtiéndolo en el «Pequeño nocturno» que conocemos.

En 1915 publicó la antología «Parnaso dominicano» (Barcelona: Editorial Maucci, 1915), la más completa compilación poética dominicana hasta ese momento y luego publicó «Parnaso antillano: compilación de lo mejores poetas de Cuba, Puerto Rico y Santo Domingo» (Barcelona: Editorial Maucci, 1917).

Murió en Santo Domingo el 5 de octubre de 1946, tras una vejez desencantada y consumida por la bohemia.

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